Connect with us

¡Guau!

El héroe de cuatro patas que evitó una tragedia tras los terremotos en Venezuela

Dicen por ahí que el perro es el mejor amigo del hombre, pero la verdad es que esa frase se queda muy corta

Published

on

Dicen por ahí que el perro es el mejor amigo del hombre, pero la verdad es que esa frase se queda muy corta.

Lo que ocurrió en tierras venezolanas durante los últimos movimientos telúricos nos dejó a todos con el ojo cuadrado y un nudo en la garganta.

Se trata de una de esas historias que te devuelven la fe en el mundo: un chico atrapado bajo los escombros logró documentar con su celular el lazo inquebrantable que lo unió a su peludo en el momento más oscuro de su vida.

La fuente de este emotivo suceso es un video viral que le está dando la vuelta al planeta en las redes sociales.

Advertisement

Las imágenes, capturadas en primera persona por el propio afectado, muestran cómo su mascota se transformó en su ángel de la guarda literal, convirtiéndose en el motor principal para no tirar la toalla mientras la ayuda humana lograba abrirse paso entre la destrucción.

Pesadilla bajo el concreto en Catia La Mar

Para ponernos un poco en contexto, el escenario de este milagro fue el bloque 3 de la Urbanización Páez, un sector situado en Catia La Mar, en pleno estado de La Guaira. Cuando la tierra tembló con fuerza, los edificios no aguantaron y el hogar de este joven se vino abajo en un parpadear de ojos.

El muchacho terminó sepultado en una especie de nicho milagroso, rodeado de fierros retorcidos, bloques inmensos de cemento y una oscuridad absoluta que complicaba hasta el simple hecho de respirar.

El lengüetazo salvador que lo traía de vuelta

Afortunadamente, el destino no lo quiso dejar solo en esa fosa. Justo a su lado, apretujado en el mismo hueco, se encontraba su fiel compañero perruno.

Advertisement

Cualquiera pensaría que el animalito se volvería loco del miedo o buscaría una rendija para escapar, pero no; este lomito prefirió quedarse a vigilar el bienestar de su humano favoritos. El sobreviviente narró con muchísima emoción en sus plataformas digitales la clave de su salvación:

“Mi perro fue quien me mantuvo con vida… me lamía al verme desmayar”.

Una lección de amor que terminó con final feliz

En el clip se alcanza a ver el rostro del perrito, lleno de polvo y jadeando por el calor, pero sin quitarle la mirada de encima a su dueño. Pasaron las horas y el oxígeno empezó a escasear, provocando que el joven sufriera desmayos continuos por culpa del shock.

Cada vez que el muchacho sentía que se le iba la vida y cerraba los ojos, el can intervenía con lengüetazos constantes en la cara. Ese simple estímulo físico era el despertador que lo obligaba a reaccionar y a mantenerse despierto.

Advertisement













Destacado