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¡Guau!

La búsqueda de un celular perdido y el taxista que se lo llevó al bolsillo

Perder el teléfono celular es uno de los mayores dolores de cabeza de la vida moderna, sobre todo cuando se trata de una herramienta de trabajo que compramos con el sudor de nuestra frente

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Perder el teléfono celular es uno de los mayores dolores de cabeza de la vida moderna, sobre todo cuando se trata de una herramienta de trabajo que compramos con el sudor de nuestra frente.

Esto fue justo lo que le pasó a una joven trabajadora en la colonia Moctezuma, en Torreón, la tarde del pasado jueves 9 de julio de 2026, alrededor de las 4:55 de la tarde.

Mientras ella se concentraba en acomodar la mercancía de su tienda, el celular se le resbaló de la bolsa de su ropa y cayó directo al suelo sin que ella se diera cuenta.

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La fuente que documenta este desafortunado momento es un video de las cámaras de seguridad del propio local.

En el clip se observa que, minutos después de la caída, un taxi pintado de color amarillo se estacionó afuera del comercio.

Un refresco de camino y un hallazgo inesperado

El chofer del taxi amarillo entró al establecimiento con la única intención de comprar un refresco para mitigar el calor.

Sin embargo, las imágenes de vigilancia muestran que, al aproximarse al área de los refrigeradores, el conductor vio un llamativo teléfono de color rojo tirado en el piso.

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En lugar de preguntar de quién era o dejarlo sobre el mostrador, el hombre se agachó rápidamente para recogerlo, lo deslizó con discreción en la bolsa trasera de su pantalón y caminó hacia la caja para pagar su bebida como si nada hubiera pasado.

Momentos después, subió a su unidad y se marchó con rumbo desconocido, dejando a la empleada sin su valioso instrumento de comunicación.

La afectada ha compartido que el dispositivo móvil representa un gran esfuerzo personal, pues lo compró hace poco tiempo gracias a sus ahorros de largas jornadas laborales. A pesar del trago amargo, la joven dueña demuestra una empatía enorme: ella no tiene intenciones de levantar cargos ni busca perjudicar legalmente al conductor.

De hecho, mantiene la esperanza de que todo haya sido un malentendido y que el taxista decida hacer lo correcto de manera voluntaria.

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