¡Guau!

La increíble historia de supervivencia de una cachorrita

No cabe duda de que los héroes no siempre llevan capa; a veces, usan el uniforme de los servicios de rescate animal

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No cabe duda de que los héroes no siempre llevan capa; a veces, usan el uniforme de los servicios de rescate animal.

Esta semana, las calles de la colonia Hacienda, en el municipio de Escobedo, se convirtieron en el escenario de una angustiante carrera contra el tiempo para salvar a una pequeña cachorrita callejera de unos 10 meses.

La peludita, de tamaño mediano y manchas color café con blanco, pasó horas de terror absoluto con su cabeza completamente atorada dentro de un contenedor de plástico de donde le era imposible salir.

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La fuente inicial de esta conmovedora historia proviene de los reportes oficiales de la Dirección de Protección y Bienestar Animal de Escobedo, quienes atendieron de inmediato el llamado de alerta de los vecinos de la zona al percatarse de que la pequeña corría un grave peligro.

Una búsqueda comunitaria para evitar una tragedia

El panorama pintaba bastante feo. Al no poder ver ni respirar bien, la perrita caminaba a ciegas y completamente desorientada por las calles de terracería, exponiéndose a ser arrollada por algún vehículo o a morir asfixiada bajo el intenso calor.

Ante la urgencia, las brigadas municipales de rescate desplegaron un operativo de búsqueda en el que los propios vecinos de la colonia se sumaron activamente como ojos comunitarios para dar con su paradero.

Gracias al trabajo en equipo entre ciudadanos y rescatistas, lograron acorralarla suavemente para no asustarla más. Una vez bajo resguardo, un médico veterinario del equipo cortó con extremo cuidado el bote de plástico.

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El momento en que la perrita pudo dar su primera bocanada de aire limpio y beber un poco de agua fresca le devolvió el alma al cuerpo a todos los presentes.

Tras este tremendo susto que afortunadamente terminó con final feliz, los rescatistas decidieron que esta valiente sobreviviente merecía un nombre digno de su fortaleza, por lo que fue bautizada oficialmente como: ‘Princesa’.

Actualmente, la cachorrita se encuentra en las instalaciones del refugio municipal de Escobedo, donde recibe mimos, alimento de calidad y toda la atención veterinaria necesaria para dejar atrás este trago amargo.

Lo mejor de todo es que, una vez recuperada al cien por ciento, será puesta en adopción. El personal de Protección y Bienestar Animal de Escobedo ya está buscando a una familia amorosa y responsable que esté dispuesta a abrirle las puertas de su hogar para darle la vida que siempre debió tener.

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