¡Guau!
Milagro en el mercado: Ladrón se arrepiente y le regresa su «diablito» de trabajo a una abuelita
Dicen por ahí que la fe mueve montañas, pero en esta ocasión también movió la conciencia de un ladrón, checa esta historia
Dicen por ahí que la fe mueve montañas, pero en esta ocasión también movió la conciencia de un ladrón; en el municipio de Ajalpan, Puebla, una querida comerciante de la tercera edad pasó de la total angustia a la alegría más pura después de vivir una historia que parece sacada de una telenovela, pero que afortunadamente tuvo un final feliz este mayo de 2026.
Todo comenzó el pasado viernes cuando la señora llegó muy temprano, como todos los días, a poner su puesto de productos regionales en el mercado municipal de Ajalpan.
La sorpresa fue terrible: un delincuente se había llevado su «diablito», junto con las pertenencias de otros vendedores.
Para ella, perder este objeto no era cualquier cosa. Debido a su edad y a su precaria economía, comprar otro era casi imposible, y cargar la mercancía pesada en un volumen tan grande simplemente rebasaba sus fuerzas físicas.
Lejos de quedarse de brazos cruzados, la mujer y sus compañeros orquestaron una campaña masiva en redes sociales.
El objetivo era simple pero directo: pedirle al bandido que tocara el corazón y le regresara su única herramienta para sobrevivir.
«Dios le remordió la conciencia»: El diablito apareció solito
¡Y qué creen! La presión social y los mensajes llenos de fe tuvieron un efecto inmediato. El sábado por la mañana, poco más de 24 horas después del atraco, avisaron al administrador del mercado que el transporte de carga estaba de vuelta, estacionado exactamente donde la abuelita solía dejarlo.
Con una enorme sonrisa y el rostro completamente aliviado, la comerciante no dudó en mandar un conmovedor mensaje público para agradecer a todos los que compartieron su petición, y de paso, mandarle unas palabras al mismísimo ladrón:
«Vengo a agradecerle más que nada a Dios en primer lugar, por remorderle la conciencia al que tomó mi diablito, hoy me comentan que diez y media de la mañana, le avisan al administrador que hay un diablo parado en este lugar».
La comerciante destacó la gran solidaridad de sus vecinos y compañeros, asegurando que “gracias porque Ajalpan es un pueblo con conciencia y gracias a los comerciantes que reportaron que estaba el diablito parado sin dueño, es el diablito que yo buscaba y que se lo habían llevado”.
La mujer aprovechó el momento no para lanzar bendiciones de enojo, sino para desear que este extraño suceso sirva de ejemplo para quienes andan por el mal camino.
«Dios le remordió la conciencia y lo vino a dejar a este lugar, ojalá y esto sirva a sus compañeros que a veces codician lo ajeno, que regresen las cosas, si no son de ellos que vean que no hay que robar».
Para cerrar con broche de oro su mensaje de gratitud, la abuelita recordó el valor del esfuerzo diario: «Dios nos dio las manos para trabajar, muchas gracias ciudad de Ajalpan y a las personas que se unieron para colaborar con el esfuerzo de compartir, hoy lo tengo en mis manos, muchas gracias”.