¡Guau!
Si tu Wifi está lento, el truco de la moneda, ¿sí funciona?
Quieres ver tu serie favorita o mandar un archivo importante y, de pronto, ¡pum!, el WiFi decide que ahí no quiere llegar
Seguro te ha pasado: estás en el rincón más cómodo de tu casa, quieres ver tu serie favorita o mandar un archivo importante y, de pronto, ¡pum!, el WiFi decide que ahí no quiere llegar.
En medio de esa desesperación por las «zonas muertas», las redes sociales han puesto de moda un método que parece sacado de un libro de magia: poner una moneda sobre el router.
Todo comenzó en plataformas digitales, donde varios usuarios aseguran que este método es la solución definitiva para ampliar la cobertura sin gastar ni un peso.
La teoría que circula es que, al colocar una moneda sobre las antenas o el aparato, la señal se “redirige” o se hace más fuerte en cierta dirección.
A primera vista, suena lógico, ¿no? Después de todo, casi todos hemos escuchado que el metal influye en las ondas. Pero, como dirían por ahí, no todo lo que brilla es oro.
Vamos por partes. Existe una base científica real: el WiFi funciona mediante ondas de radio y, al ser señales electromagnéticas, los metales pueden reflejarlas. Sin embargo, en la práctica, el efecto de una moneda es «muy limitado».
Al ser un objeto tan pequeño, lo que hace la moneda es reflejar o bloquear las ondas de una forma «totalmente impredecible». Si después de ponerla sientes que tu internet vuela, lamentamos decirte que probablemente fue coincidencia o un «efecto placebo», porque no hay una mejora real que se pueda medir.
Si de verdad quieres que el internet llegue hasta el patio, mejor intenta estos pasos básicos:
- Eleva el router: No lo dejes en el suelo ni dentro de un mueble.
- Aléjalo de otros electrónicos: Microondas y teléfonos inalámbricos son sus peores enemigos.
- Ubícalo al centro: Trata de que esté en el punto más céntrico de tu hogar.