¡Guau!
¿Limpieza o peligro? Lo que no te cuentan de las toallas de papel que tienes en la cocina
Todos tenemos un rollo de toallas de papel junto a la estufa, ¿cierto? Las usamos para todo, pero debes saber estas cosas
Todos tenemos un rollo de toallas de papel junto a la estufa, ¿cierto? Las usamos para todo: secar las manos, escurrir el aceite de las papas fritas y hasta para limpiar la cara de los niños.
Parecen el producto más inofensivo del mundo, pero estudios recientes han puesto la lupa sobre lo que realmente contienen esas fibras blancas y suavecitas.
No se trata de entrar en pánico y tirar todo a la basura, sino de echarle un ojo a lo que metemos a casa, aquí te contamos, bien platicadito, qué marcas han estado bajo la mira y por qué.
El tema es que las toallas de papel tocan cosas muy sensibles: nuestra comida y nuestra piel.
Según diversas investigaciones y alertas de consumo, algunos químicos usados para que el papel no se rompa cuando se moja o para que se vea extra blanco podrían estarse transfiriendo a tus alimentos.
Aquí te pasamos la lista de lo que se ha detectado en algunas de las marcas más famosas:
- Bounty: Aunque son las reinas de la absorción y el fabricante dice que no añade químicos raros, se ha encontrado que la pulpa de madera puede liberar pequeñas trazas de formaldehído de forma natural cuando el papel se humedece.
- Scott: Ojo aquí, porque en algunos estudios independientes se detectaron PFAS, esos famosos «químicos permanentes» que se usan para que el papel sea más resistente al agua, pero que a la larga no son muy amigos de nuestra salud.
- Trader Joe’s: En sus opciones recicladas se llegaron a encontrar rastros de metales pesados durante pruebas de calidad.
- Seventh Generation: Ni las marcas ecológicas se salvan; esta firma tuvo que retirar algunos lotes del mercado hace poco por cuestiones de seguridad en sus materiales.
- Marcas de supermercado (Genéricas): Muchas usan abrillantadores ópticos para que el papel se vea súper blanco y reluciente, pero esos químicos pueden quedarse en tus manos o en tu comida.
Consumir con información es la mejor herramienta que tenemos. Al final del día, se trata de que tu cocina sea el lugar más seguro de tu hogar.