¡Guau!
La representante de Ucrania en Miss Tierra 2025 se cae en plena pasarela
Nada rompe tanto el glamour de un certamen de belleza como un momento inesperado en el escenario y eso le pasó a Miss Ucrania
Nada rompe tanto el glamour de un certamen de belleza como un momento inesperado en el escenario. Y eso fue justo lo que le pasó a Mariia Zheliaskova, representante de Ucrania en Miss Tierra 2025, quien protagonizó una aparatosa caída durante su desfile… aunque lo manejó con una elegancia digna de reina.
El incidente ocurrió el 5 de noviembre, cuando la modelo ucraniana hacía su entrada triunfal al escenario. Todo iba perfecto: luces, aplausos, música, cámaras… hasta que un mal paso la hizo perder el equilibrio y caer de lado frente a todos los asistentes.
El público, sorprendido, soltó un grito de preocupación. Pero Mariia no tardó ni un segundo en levantarse, se acomodó el vestido y siguió caminando como si nada hubiera pasado. Su actitud le valió una ovación de pie y, por supuesto, la viralización inmediata del momento en redes sociales.
Del tropiezo al aplauso
Según se escuchó durante su presentación, el conductor del evento destacaba la labor de la participante ucraniana, quien además de competir en Miss Tierra, ha estado recaudando fondos para los militares de su país, mostrando —como dijo el presentador— “su feroz dedicación a su gente”.
A pesar de la caída, Mariia se mantuvo sonriente y segura. No ganó la corona —que fue para la representante de la República Checa, Natalie Puskinova—, pero sí se ganó el cariño del público y una lluvia de comentarios en redes que aplaudieron su temple.
Lejos de lamentarse, Mariia compartió en su cuenta de Instagram un mensaje lleno de orgullo y gratitud:
“¡Estoy más que feliz! Representé a mi país con orgullo y fuerza. Tres semanas inolvidables en Filipinas han sido un viaje de ensueño que comenzó con la victoria en Miss Odesa, luego con la corona nacional de Miss Ucrania-Tierra, y ahora una tercera victoria, tan especial e importante”.
Sin duda, Mariia demostró que no se necesita una corona para brillar: basta con tener elegancia, determinación y la capacidad de levantarse —literalmente— con una sonrisa.